viernes, 27 de noviembre de 2009

Resetear chip impresora Samsung CLP-300 (I)



impresoraTengo esta impresora desde hace bastante tiempo, y aunque imprime con mucha calidad, los cartuchos de toner son carísimos. Sin embargo ahora puedo rellenarlos, con lo que el precio de las impresiones se reduce drásticamente, ya que compro el toner a granel. El problema de esta impresora es que los cartuchos incorporan un pequeño chip que memoriza el número de impresiones y bloquea el cartucho cuando se imprimen 2000 copias. Voy a explicar la forma de resetear este chip.

Necesitamos comprar o construir un cable programador de EEPROM con el que podremos resetear los chips de la CLP-300.


Construcción del cable programador de EEPROM. (cable reseteador)

Nuestro cable tiene, en un extremo, un conector para el puerto serie del ordenador, y por el otro, cuatro cables de colores: Negro, rojo, verde y amarillo.

El esquema del circuito electrónico a construir es el siguiente:
circuito programador eeprom reseteador chip samsung clp 300

Lista de componentes para el circuito:

Condensadores:
C1 – 47uF 10V
C2 – 0.1uF

Diodos:
D1, D2, D3 – Zener 4.7 V
D4 – LED
D5, D6, D7 – Diodos 1N4148

Resistencias:
R1, R2 – 4K7 Ohm
R3 – 390 Ohm

Varios
Conector DB9 Hembra
Placa circuito
Cableado varios colores (negro, rojo, verde, amarillo)

En cada punto de color del circuito debe ir soldado un cable del mismo color, que debemos conectar a cada contacto del chip, según el esquema siguiente:

cartucho toner clp 300


En esta imagen se ve el cable terminado. El acabado no es muy fino, ya que no me preocupó la estética, sino comprobar que el invento funcionaba. En lugar de los cuatro cables de colores, confeccioné una pieza especial muy cómoda de utilizar con cuatro puntos metálicos que apoyan en los contactos del chip.



cable reseteador chip impresora samsung clp 300
(Leer parte II)



sábado, 21 de noviembre de 2009

No es un electrodomestico

Ya sabemos que el ordenador, todavía no es un electrodoméstico más, aunque los vendedores se empeñen en convencernos de que si. Para manejarlo se hace muy necesario conocer su funcionamiento. A continuación te muestro un esquema muy sencillo de las partes internas de un ordenador. Se trata de una versión muy simplificada que, sin embargo, te ayudará a comprender mejor tu pc.

¿Qué es un ordenador?. Una buena definción podria ser “Maquina que realiza ciertas operaciones con datos proporcionados por el usuario, generando otros datos de utilidad, bajo el control de un conjunto de instrucciones almacenado (programa)”.

Así pues, la característica que distingue el ordenador de otros aparatos electrónicos similares, es la capacidad no solo de almacenar datos sino también INSTRUCCIONES, con lo que puede trabajar sin la intervención directa del usuario.

Veamos las partes un ordenador:



Perifericos de entrada.
Son los dispositivos que proporcionan datos y programas desde el exterior. Teclado, raton, y escaner de imágenes, son ejemplos de estos dispositivos.

Periféricos de salida.
Al contrario que los de entrada, estos los utiliza el ordenador para comunicarse con nosotros y proporcionarnos información de diverso tipo. Por ejemplo el monitor, la impresora o los altavoces.

CPU: Central Process Unit, o Unidad Central de Proceso: También llamado Microprocesador.
Es un componente bastante complejo cuya tarea es la de ejecutar secuencialmente las instrucciones de un programa. Está compuesto por la Unidad de Control, que es la parte “inteligente”, capaz de captar y ejecutar instrucciones, y la ALU (Unidad Aritmetico-Lógica), que es un circuito capaz de efectuar pequeñas operaciones matemáticas (sumas y restas) y lógicas (comparaciones). La Unidad de Control utiliza el apoyo de la ALU para ejecutar las instrucciones. Ejemplos de microprocesadores son la serie Pentium de Intel, o el procesador Athlon de Amd. Una característica importante es la velocidad de proceso, medida en millones de ciclos por segundo (Mhz). El microprocesador de un ordenador moderno puede superar los 3000 Mhz (3 Ghz)

Memoria Principal (RAM, Random Acces Memory, o Memoria de Acceso Aleatorio)
Se trata de la memoria de trabajo del ordenador. En ella se almacenan los programas que se están ejecutando, y los datos con los que está trabajando. Es importante que sea una memoria rápida ya que se lee y escribe con mucha frecuencia. Esta memoria la utiliza la CPU de forma transparente para el usuario, es decir nosotros no podemos grabar ni borrar directamente nada, sino que es la CPU quien la utiliza y gestiona. La capacidad de esta memoria afecta directamente al rendimiento. A mas capacidad, mayor rendimiento. Un ordenador moderno puede tener una memoria RAM de 4096 MegaBytes (4 GB), o más.

Memoria masiva
En esta memoria, el usuario puede almacenar datos y programas de forma permanente. Puede residir en el interior del ordenador (disco duro), o ser exterior a él (CD, DVD, pendrives, tarjetas de memoria flash, diskettes o cintas). Los discos duros de los ordenadores modernos alcanzan ya el millón de Megabytes de capacidad (1024 Gb, o 1 TB), es decir, un billón de bytes, que equivale a casi 1500 CD, 250 DVD, o 40 discos Blu-Ray.

Bus del sistema
Por último, el bus de sistema es un dispositivo que se encarga de comunicar la CPU con los periféricos y con la memoria masiva.


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lunes, 16 de noviembre de 2009

Mi historia


La primera vez que el concepto de ordenador ocupó mi mente mas de un minuto fue cuando, con 7 u 8 años, fui con un envase de cartón en la mano a preguntarle a mi padre para qué servia eso del “código de barras”. Me dijo que era información para que un ordenador la leyese. Aquello estimuló mi siempre inquieta imaginación. Me preguntaba que maravillosos e incomprensibles datos se escondían tras aquellas líneas negras. Yo tenía entonces una idea bastante sencilla de lo que era un ordenador, aunque no había visto nunca uno de cerca: Un aparato muy útil, inteligente y caro, con pantalla y teclas. Me preguntaba qué reacción tendría un ordenador ante un código de barras, así que cogí unas tijeras, recorté el trocito de cartón y lo guardé cuidadosamente para, cuando tuviese un ordenador a mano, introducirle el cartoncito (no sabia muy bien por donde), y observar qué ocurriría.
Sin embargo, el sentido común y el conocimiento llegaron a mí antes que el ordenador, así que desterré la que comprendía como una idea absurda antes de satisfacer mi curiosidad.

La responsable de mi afinidad por la informática, sin embargo, fue una máquina que no tenía pantalla. Al menos, no pantalla en color. Ni en blanco y negro siquiera. Solo un pequeño LCD con dos líneas de texto. Era un raro modelo de calculadora CASIO, con teclado alfanumérico, que, entre sus muchas funcionalidades permitía diseñar sencillos programas en un lenguaje llamado BASIC.


Tenía entonces unos 12 años, y fueron las palabras de mi padre las que encendieron la mecha: “Se pueden hacer juegos” ¿¿¿¿Juegos??? ¿Que clase de juegos se podrían hacer en semejante cacharro? “por ejemplo”, me dijo, “un juego de adivinar números: Adivina un número!... te has pasado!... No llegas...”.

Me quedé con la boca abierta. Me pareció increíble que algo así se pudiese hacer, y le pedí a mi padre que me enseñara, pero él no sabia programar. Así que, me zambullí entre sus teclas, entre las hojas del tocho-manual, que incluía un glosario con las instrucciones más comunes de BASIC, y poco a poco descubrí un mundo nuevo. La sensación que fui teniendo era de intenso poder. Podía actuar sobre aquella maquinita. Darle órdenes y diseñar escenarios de interactuación entre las personas y ella. Diseñar programas.

Mi imaginación no tenía límite. Me sentía con un poder especial. Cada nueva instrucción que aprendía, hacía ese mundo más y más grande y mágico. De ninguna otra forma había podido anteriormente expresar mi creatividad con tanta intensidad. Conseguí construir ese juego, sí, pero de mi mente no dejaban de salir nuevos retos. Construí nuevas versiones, nuevos juegos. El ahorcado, juegos de habilidad con letras y números, temporizadores, alarmas, agendas... Era apasionante. Estuve mucho tiempo aprendiendo BASIC por mi cuenta, y exprimiendo las prestaciones de aquella calculadora.

Cuando por fin un ordenador de verdad llegó a mi casa, estaba a punto de entrar en el instituto. Tenía un procesador Intel 486 a 100 Mhz con 4Mb de RAM y 512 Mb de disco duro. Incluía un revolucionario lector de CD de 4X, y un modem externo de 14.400 baudios. Su sistema operativo era MsDos 6.0, y algunos programas necesitaban ejecutarse en el entorno gráfico Windows 3.11.

En este ordenador, un software llamado “Quick Basic”, me permitió seguir experimentando con la programación. Ahora no solo trabajaba con letras y números. Tenía 640X480 Pixeles y algo más de 26mil colores distintos con los que podía hacer todo lo que quisiese, y también experimenté con el sonido. De mi mente salieron pelotas botando, graficas bellísimas de mil colores dibujándose lentamente. Juegos de habilidad, Convertí el teclado en un “piano”, y reproduje juegos clásicos como el 3 en raya o el arcanoid.

Mucho tiempo después, en la escuela de Ingeniería informática, mis conocimientos han profundizado mucho. En mi camino se han cruzado multitud de libros, herramientas, asignaturas, y profesores; Unos malos, otros pésimos, y algunos buenos. Sin embargo, Nunca me he sentido tan recompensado en mi aprendizaje, como la época en la que con tanta pasión estuve experimentando por mi mismo la programación en BASIC


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